ALCALDES SIGLO XX EN ALBERGUERIA DE ARGAÑAN
5 de julio de 2008 por albergueria2SACERDOTES PARROCOS SIGLO XX EN ALBERGUERIA DE ARGAÑAN
5 de julio de 2008 por albergueria2SECRETARIOS SIGLOXX EN ABERGUERIA
5 de julio de 2008 por albergueria2PREGON 2005 POR PETRA SACRISTAN
5 de julio de 2008 por albergueria2PREGON SANTA ANA 2005
Distinguidas autoridades, vecinos de Albergueria, amigos todos: muy
buenas tardes.
Me cabe el inmenso honor de dirigiros la palabra en el comienzo de
vuestras fiestas. Y hace tiempo que me pregunto que os iba a contar.
¿Hablaros de la Historia de vuestro pueblo? No tengo autoridad para
deciros nada al respecto que no sepais o que no os lo hayan contado
personas de mayor enjundia que yo. ¿ Contextualizar su vida social,
politica, economica? No queria que me arrojarais tomates al final de
mi discurso.
Asi es que he optado por la calle de en medio. Hablare, lo más
ordenadamente posible, de las vivencias que tuve entre vosotros, que
son vuestras propias vivencias, porque compartimos unos años
inolvidables, de una epoca muy bonita: mi infancia.
En 1936 año de infausto recuerdo, desde un lugar lejano, lejano,
desembarco en este bendito pueblo que me adopto sin reservas, sin
condiciones. Fue entonces cuando descubri que en Albergueria de
Argañan habia solo dos tipos de personas: las buenas y las
mejores.
La vida me llevo por otros lugares, pero durante los siete años que
pase entre vosotros aprendi, disfrute y creci por dentro y por
fuera.
Me cautivaban las historias escondidas en este castillo. El ulular
del viento susurraba en mis oidos melodias unicas e irrepetibles que
no olvide nunca.
El fulgor de esa campiña ha acompañado siempre mi retina, cansada ya
de ver tantas cosas, y su recuerdo ha solazado mi espÃritu cada vez
que volvia aqui con la mente.
Mucho tengo que agradecer a este lugar, aunque una tierra no es gran
cosa sin las personas que la habitan. A modo de organo vital, son
las gentes las que le insuflan el palpito de vida. Son sus vivencias
sencillas, cotidianas, las que conforman la Historia de un Pueblo.
Hablare de mis recuerdos entre los años 36 y 43 del pasado siglo; de
las gentes y lugares de Albergueria. De muchos aspectos, tan solo me
queda un destello, aunque muy breve, muy intenso, porque eran muchas
cosas, y yo, muy pequeña.
El Calvario, en primavera. Mi madre y yo, por las tardes, haciamos
labores a la solana, resguardadas del viento por las peñas. A veces,
no muchas, porque no tenia tanto vagar, nos acompañaba la Tia Juana
Fariña, ¡ que mujer !, fue un angel bueno y protector de mi madre y
mio.
La Dehesa, por cuyas laderas corri y corri, saciando despues mi sed
en el regato que por alli discurria con un agua clara, limpia,
cristalina. Arriba de La Dehesa estaba lo que llamaban El muro;
era como una pequeña central electrica desde la que nos mandaban la
luz al pueblo. Se encargaba de ello el señor Jose, El maquinista.
Asi le llamaban. Vivia en la plaza, esquina al camino de Aldeia da
Ponte, al lado de Tia Maricruz, La aguardientera.
El señor Jose estaba casado con la señora Maria. Tenian varias
hijas. Con una de ellas, Carolina, aun vive con noventa y tantos
años, vine a emparentar muchos años despues de dejar el pueblo.
El Charaiz. Un pilon, un caño y vegetacion. ¡ Que bien se estaba
alli ! El bienestar me rebosaba por cada poro de la piel. Cantaba a
pleno pulmon mientras mi madre lavaba.
Tambien en La Fresneda se estaba de maravilla, aunque aqui no
cantaba. En la temporada, tenia la boca llena de moras.
En la Navelantera, mi madre alquilo un terreno que convirtio en
huerto. Tenia un canchal con matorrales, peñas y un roble, donde
hacian su nido los pajaros.
El Barroco Ladron, con sus grandes peñas y su regato abundante de
maruja, cuando aun se podia coger.
Los Pinos, que fueron mi segunda escuela. Alli me enviaba la Tia
Juana Fariña a llevarle la comida a Chago, su hijo, que pasaba todo
el dia alli cuidando de las cabras y habia sido capaz de desarrollar
una curiosidad innata que podia satisfacer aprendiendo de forma
natural, merced al tedioso oficio que desempeñaba. Fue capaz tambien
de transmitirme aquella sabiduria y le recuerdo con admiracion por
todas las cosas que tuvo la generosidad de enseñarme.
El Madroñal, la caseta de los Carabineros, la Atalaya, â¦
La calle Grande, el alamo de la plaza, que estaba en todo su
esplendor y servia de burladero cuando habia toros en las fiestas,
acogia el ofertorio de los Padrinos y Madrinas, en la calle, junto a
la puerta de la iglesia. En el alamo terminaba la procesión de Santa
Ana.
La calle Maravedi, que salia, no se si sale aun, de detras de la
iglesia y terminaba en el caño de los Barreros; un caño que junto
con el de la plaza nos abastecia de agua todo el año, pero que en
verano brotaban tan despacio que dejabamos el cacharro puesto y nos
Ãbamos a otra cosa, ¿ para que tendrÃamos tanta prisa ?, hasta que
volviamos a buscarlo lleno. Momento en que comenzaba un paseo muy
particular, porque lo acarreabamos a la cabeza, que llevabamos tiesa
como una vela, descansando el cantaro en una tela enrollada que
hacÃa un circulo, proporcionandonos un andar peculiar, que muchas
modelos de pasarela quisieran. Es este un aspecto que caracterizaba
a las mozas del pueblo añadiendo a su donaire un aspecto de bien
plantas.
La iglesia estaba muy concurrida, habia misa diaria a la que
asistian casi todos, supongo que como ahora. Conoci a dos curas,
primero estaba Don Lorenzo y después Don Silvestre. Se accedia a la
iglesia por la puerta de la plaza, segun se entraba habia un Cristo
enfrente; y, a la izquierda se llegaba al altar Mayor por el pasillo
de en medio.
Existia la costumbre de separarse por sexos. En los bancos de la
izquierda, segun se entra, se ponian los hombres; y, a la derecha,
las mujeres. Los niños y niñas seguian el mismo orden, pero mas
cerca del altar. A la izquierda, cerca del pulpito habia un San
Antonio precioso, al que yo queria mucho por los relatos que me
contaba mi madre Sobre el Pan de San Antonio.
Me gustaba la iglesia, como lugar de recogimiento, era muy
acogedora, tambien sobrecogedora, las imagenes de santos que la
iconografia popular nos ha transmitido, han hecho mella en nuestra
mentalidad. O acaso se deba, por el contrario, a los libros que me
dejaba Don Silvestre, todos, vidas de santos. Me interesa aclarar
que Don Silvestre no era el librero del pueblo. No habia libreria,
de ahi que, todos los libros que cayeron en mi mano, los devoraba,
sin poner reparos a su contenido. Creo que le debo a este cura tanto
como a mis maestros que me enseñaron las primeras letras, el
universo lector que me proporciono y me convirtio en lectora voraz
con el paso de los años.
Habia que aprovechar, dicen que la ocasion la pintan calva, el menor
resquicio de posibilidad que surgia en el pueblo. Asi, a las
excursiones al aire libre, la visita de monumentos y el uso de la
biblioteca, en los terminos que quedan referidos, añadi, con mas
soltura que desfachatez, a mi peculio particular, el primer
intercambio cultural gastronomico del que haya constancia en la
comarca. Fue como sigue: cercana a mi casa, se encontraba la de la
Tia Manuela, que en los tiempos de trabajo duro en la agricultura,
acogia, por las noches, todo un ritual, para alimentar a las muchas
personas que laboraban sus campos. Rayando la puesta del sol de
verano, o sea, muy tarde, se escapaba un olorcillo a comida que
resucitara a un muerto. Cuando los hombres comenzaban a llegar, todo
era algarabia; despues se escuchaba un toc, toc, toc, rapido y muy,
muy continuo. Tras este sonido se hacia un gran silencio, a la par
que el olorcillo se desvanecia. Yo me hacia de cruces pensando que
seria el toc, toc, toc, y levitaba siguiendo los efluvios de aquel
olor. Traia a mi madre por la calle de la amargura para que
reprodujera en casa el ritual, pero no habia modo. Hasta que un dia,
mi madre le pregunto a la Tia Manuela el modus operandi. Ella, todo
corazon, reconocio humildemente solo son patatas con torreznos. Que
venga una noche a cenar y que mi hija vaya a su casa. Dicho y
hecho. La siguiente noche, desde bien temprano, me fui a casa de la
Tia Manuela. En una panzuda olla, al fuego de la chimenea, cocian
patatas con agua, sal y laurel. En una sarten con patas se freian
torreznos de los de verdad. Se retiraba algo de la grasa que
soltaban y se echaba a la olla de las patatas, tras lo cual, se
volcaban en una fuente. Cada comensal, en la propia fuente,
machacaba las patatas a su gusto; por eso sonaba toc, toc, toc. Un
pan cortado en rebanadas grandes acogia generosamente los torreznos,
que se sujetaban en la mano que no sostenia la cuchara de palo. Y se
procedia de la siguiente manera: bocao de patatas, bocao de
torreznos.
No se que ceno en mi casa la hija de mi vecina, pero creo,
sinceramente, que sali ganando. Hoy deambula una receta llamada
Patatas machaconas; creo que en realidad, debian llamarse Patatas
de la Tia Manuela.
Otro de los entretenimientos venia de lejos, cargado en carromatos
tirados por burros. Encima de la escuela, que estaba al lado del
Ayuntamiento, habia un local que se usaba a modo de teatro. Alli
veiamos las representaciones que traian los comicos de la legua.
Era, quiza, la unica diversion que teniamos en la epoca. Acudia todo
el pueblo. Supongo que aprovechando el tiron de las funciones, el
maestro realizo un montaje dramatico con los chicos y chicas de la
escuela. La tematica era una exaltacion exacerbada del patriotismo.
Os ahorrare las palabras de mi intervención en la obra, pero la
recuerdo letra por letra.
Aquel maestro era Don Jose Cacho, de constitucion menuda, lo que le
valia el apelativo cariñoso de Don Jose Cacho, El cacho maestro.
Tambien habia una maestra, Doña Victoria Espariz Villaverde, que con
los pocos medios de que disponia supo inculcarnos el afan por
aprender.
En esa escuela
Comence a subir por la escala del deber.
Aqui comence a escribir
Y aqui me solte a leer
Fueron mis compañeras en la escuela: Herminia Corbi, Dolores Blanco,
Lorenza Martin; Manuela, Emilia, Engracia y Brigida Manzano (hijas
de Manuel y Engracia, dueños del comercio que habia en la plaza);
Primi (la hija de tio Quico Federico).
Las personas que recuerdo en el pueblo eran: Don Jorge âel
boticarioâ y Doña Antonia y sus hijos Pepe, Julio y Maruja; Don
Antonio Magdalena y Doña Amparo, asi como a su hija Amparito; Doña
Angelita y su hija Rosarito; Don Amando Acebes â el secretario â,
padre de Conchita y Miguel.
Dolores era hija del sacristan, llamado negrito por el color de su
piel, aunque su apellido era Blanco.
La casa que habite pertenecia al tio Jose Maria Martin, el padre de
Carolina, Carmen, Paco, Tomas, José y Lorenza. Estaba situada
enfrente de la del señor Nicomedes, el zapatero.
Tenia un corral muy grande donde esquilaban las ovejas.
Carmen Rios, que me regalo una estampa para mi Primera Comunion. Le
escribio por detras esta dedicatoria: cito Te ofrezco esta estampa;
como recuerdo del dia mas dichoso y feliz de tu vida. Pidele mucho a
Jesus Sacramentado te haga una niña buena y Santa. Tu amiga que asi
lo desea. Carmen. Fin de la cita.
De Doña Victoria, la maestra, tambien conservo una postal que me
regalo por el mismo motivo. Esta dice: cito Recuerdo del dia mas
feliz de mi vida en que por vez primera entro Jeus en mi pecho
aceptando la angelical ofrenda de mi corazon. Para Petra Sacristan
de su profesora Victoria Espariz. Albergueria. 9 de mayo de 1937
Fin de la cita.
Me interesa poner en relieve estas sencillas, aunque entrañables
dedicatorias, para que entre todos seamos capaces de valorar mas
juiciosamente los deseos que brotan sinceros de lo mas intimo de un
corazon para llegar al fondo de otro y permanecer alli de por vida.
Algo parecido me ocurre con el matrimonio del señor Andrés Duque y
la señora Barbara, de los que fuimos vecinos. Siempre he guardado la
conviccion de que el aprecio y admiracion que me suscitaban, se
fundamentaba en el mero hecho de la cercania, apoyado quiza en la
devocion que demostraba en su trabajo de herrero, en la infinita
paciencia y dedicacion que aplicaba a su quehacer diario, modelando
una y otra vez el hierro candente hasta conseguir la forma perfecta.
Yo permanecia horas enteras, subyugada por el embrujo de la fragua
chispeante, sin poder apartar los ojos del fuego. Tambien se
encargaba de herrar a las caballerias, en un potro que tenia al
efecto, donde les ponia sus zapatos nuevos, por usar la expresion
que el empleaba. Sospecho que tambien dominaba las artes curativas
de los animales, pues le venian a buscar para asistir al perdedor de
alguna disputa entre astados.
Era este un matrimonio mayor, que irradiaba una tranquilidad solo
proporcionada por la acumulacion de experiencias apacibles. Tenan
un hijo, Ambrosio, que vivia muy cerca de la plaza, con su mujer,
Catalina.
Alguna amargura tambien se ha de recordar. Vivimos aqui la Guerra
Civil, menos tres meses que acuartelaron a mi padre en Salamanca.
Aunque alejada en la distancia, la guerra estaba cercana en la vida
cotidiana. Ayudaba a este menester el transistor de Doña Angelita, a
cuya ventana, enfrente del Ayuntamiento, acudian los vecinos, cada
tarde, a escuchar el parte. Se trataba del parte de guerra, en el
que se detallaba pormenorizadamente, los caidos (muertos) o heridos.
No quedo en mi mente ningun recuerdo doloroso, por lo que me inclino
a pensar que esa parte de la Historia fue benigna con los
albergallos.
A todas las niñas nos hicieron flechas, asà llamadas en alusion al
emblema de la Falange Española. A mi me encantaba la especie de
uniforme que nos pusieron, camisa azul; pero debia sentarme de
maravilla la exaltación patriotica, pues a fuerza de arengas y
sermones, que si España te necesita por aqui, que si España esta
pobre, por alla, que si colabora, que si patatin, que si patatan, ni
corta ni perezosa, me presente a Conchita Acebes, encargada de
recoger el oro para España y le espete a bote pronto: Quitame los
pendientes; y me los quito. Llegue tan contenta a casa, tan
española, tan satisfecha de mi accion, tan Quijote, que el gozo me
reventaba por las cinchas de mi caballo, si lo hubiera tenido. Y
quizas lo hubiera necesitado, no voy a relatar aqui lo satisfecha y
orgullosa que se sintio mi madre cuando supo que me habia
desprendido del regalo que mi madrina me hizo para la pila del
bautismo. Pero salvamos España, que era de lo que se trataba.
Coincidio esto con el racionamiento y su compañero inseparable, el
estraperlo. De lo primero, recuerdo un bollito diario de 50 gramos
de pan, que nos lo servia Carmen la de la callejita. De lo segundo,
Ãbamos a Portugal a por triguiño, asà llaman los portugueses al
pan; y, ya de puestos y por amortizar el viaje, traiamos de paso
azucar, cafe, bacalao, lo que podiamos, que no seria mucho, por la
carestia.
Seguro que podia contar mas cosas del estraperlo, pero estaria mal
visto en la hija de un carabinero.
Tras aquella infancia feliz, creo que un hecho me estaba diciendo:
Petra, ya estas lista para enfrentarte a la vida. Senti un
espaldarazo, cual Lazaro su calabazada propinada por el ciego en el
toro de la puente de Salamanca, Chago, que tan buena disposición
mostro siempre conmigo, fue el que me hizo comprender que me estaba
haciendo mayor. Una tarde, ordeñando las cabras, me pidio que me
acercara. Presta, como siempre, a sus indicaciones, acudi porque me
encantaba hacer como que ordeñaba; y el, cogiendo de la ubre que
tenia entre los dedos, me chorreo en la cara toda la leche que
contenia, y, sonriendo me dijo: ahora, ya sabes ordeñar.
Se van agotando los recuerdos, pero no quisiera dejar sin mencionar,
la absoluta hospitalidad que me brindasteis a mi y a mi familia. La
integración fue total y se materializo en multiples aspectos. Entre
ellos, recuerdo que hasta me hicieron madrina de bautismo de Tita.
No me resta, queridos amigos, sino agradeceros una vez mas vuestra
gentileza por escuchar mis humildes palabras.
Me vais a permitir, no obstante, que personalice un agradecimiento
muy especial a Santiago Martin, asi como a su esposa Maria, tanto
por la labor que estan realizando de dar a conocer el pueblo,
aprovechando la era de la Globalizacion, como por su esfuerzo
denodado de mantener vivo lo vuestro. Sirva esta tribuna para
proponerles como cronistas del pueblo.
Termino con un poema mio, no sera el mas bonito que haya recibido
Albergueria, pero si puedo garantizar que sera uno de los mas
sinceros.
Dice asi:
Albergueria de mis amores,
Pueblo querido y no olvidado.
¡Ay!, cuando a los quince abriles
sucedan los cincuenta años
y el mundo con sus engaños
haya dejado cruelmente
llena de arrugas mi frente
y el alma de desengaños.
Con que inefable ternura
recordare la ventura
y el buen tiempo transcurrido
a la sombra protectora
de mi pueblo tan querido.
Albergueria de mis amores,
que te yergues entre flores
De un eden primaveral:
te quiero como se quiere
la vista del ideal
y que Dios, por especial gracia,
dejo en ti escondido
como un rincon del perdido
Paraiso Terrenal.
Yo amoldare mi existencia
a la virtud y a la ciencia
en tus campos aprendida.
Sera mi faro en la vida
tu recuerdo, Albergueria,
y si vuelvo algun dia
¡sera inmensa mi alegria!
¡Viva Santa Ana! ¡Vivan los mayordomos! ¡Viva Albergueria!
Albergueria de Argañan, 25 de julio de 2005
PREGON 2006 Alberto Lanchas
5 de julio de 2008 por albergueria2PREGON SANTA ANA 2006 Por ALBERTO LANCHAS GONZALEZ
Buenas tardes, Señor Alcalde, Señores Concejales, queridos
familiares, vecinos y amigos todos.
Si pregonar es anunciar con énfasis algo importante para que todo el
mundo lo conozca, lo que yo deberÃa hacer, desde ya, es ponerme a
proclamar a los cuatro vientos las excelencias de nuestro pueblo, de
sus habitantes y de sus fiestas. Nada me resultarÃa más fácil, pues
tengo sobrados motivos para conocerlas en profundidad. Pero no serÃa
justo que hiciese tal, sin antes mostrar mi agradecimiento al Sr.
Alcalde y al resto de la Corporación, por la deferencia que han
tenido al brindarme la oportunidad de oficiar como Pregonero de las
fiestas de AlberguerÃa, en honor de su querida y excelsa Patrona
Santa Ana. Representa un honor que llevaré con orgullo, aún
desconociendo cuales han sido mis méritos para merecerlo, pero que
siendo como soy, ALBERGALLO de corazón -que no de nacimiento-, hace
que me sienta doblemente honrado por la distinción.
Es la primera vez que lanzo al aire un pregón, por lo que antes de
acometer tan difÃcil compromiso, en el que mis predecesores
demostraron tan buen hacer, ya os anticipo que os hablaré desde el
sentimiento que guardo hacia el lugar que vio nacer a mis padres y
en el que mis raÃces profundizan no menos de cinco generaciones, y
que no es otro, que un profundo amor y una inexorable querencia por
este entrañable pueblo de AlberguerÃa que, más aún que un pueblo, es
para mi un sentimiento, un estado de ánimo.
No obstante, y como seguro a todo riesgo, hago mÃas las palabras de
Antonio Banderas cuando, desde el balcón del Ayuntamiento de Málaga,
pregonó: âque nadie espere alardes literarios, ni ripios floreados,
ni retorcidas retóricas. Yo soy hijo del pueblo, y como tal me
expresaréâ.
Y partiendo de tal premisa, empezaré por decir que este pregón no
puede ni debe quedarse en el simple anuncio oficial de lo que
resulta evidente: el comienzo de las fiestas; sino en un canto a la
historia de nuestro pueblo, a su pasado a través de las vivencias
propias, a su futuro y, como no, a la grandeza y al mismo tiempo
sencillez de sus gentes.
Asà es, que para cumplir con lo dicho, introduzco en este punto el
primero de tales cantos, que no es otro, que el de la historia de
nuestro pueblo. AlberguerÃa es un lugar con una historia tan grande
como desconocida. Un lugar que tiene marcadas sus señas de identidad
en los muros de su castillo que, aun malheridos por violentas
guerras y maltratados, no tanto por los agentes atmosféricos como
por la desconsiderada intervención del hombre, se resisten a
desaparecer, como conscientes de su condición de ser mudos testigos
de la historia y devenir, tanto del lugar como de las gentes que
necesitadas de su amparo y protección, se aferraron a ellos creando
el embrión de la AlberguerÃa que hoy conocemos.
Y es, precisamente, por la tan estrecha relación entre la historia
de AlberguerÃa y la de su castillo que, me permitiré la licencia de
evocar la primera apoyándome en hechos en los que, directa o
indirectamente, es protagonista el segundo, pues tanto monta, monta
tanto.
AsÃ, la referencia documental más antigua que he podido localizar
sobre AlberguerÃa, está enmarcada en el siglo XIV. Se trata del
interrogatorio realizado en el año 1376 por el juez Gonzalo Pérez de
Zamora a campesinos de diversos pueblos de la tierra de Ciudad
Rodrigo, acerca de la ocupación ilegal de términos comunales. Del
mismo se deduce que la existencia del lugar de AlberguerÃa data,
cuando menos, del año 1366, fecha en que fue ilegalmente ocupado por
Esteban Yañez Pacheco, caballero noble y principal del linaje de los
Pacheco.
Pero es ya en el año 1474, cuando los esposos Alvar Pérez Osorio y
MarÃa Pacheco se convierten en los primeros Señores de AlberguerÃa,
al serles concedida por Enrique IV la jurisdicción sobre el lugar,
en agradecimiento a los servicios prestados por su montero mayor
Esteban Pacheco, padre de MarÃa Pacheco, con el fin de que se
pueble, ya que no disponÃan de tropa privada ni de nadie que
defendiese su fortaleza.
Fijaos si serÃa grande la fama del talento, hermosura y riquezas de
doña MarÃa Pacheco, que no dudó en pedir su mano un caballero como
don Alvar Pérez Osorio, 1er. Marqués de Astorga, Señor de la Cepeda,
Conde de Trastámara y Conde de Villalobos, el cual hubo de consentir
en las capitulaciones matrimoniales que los hijos del matrimonio
llevasen como primer apellido el de la madre.
Como anécdota, os cuento que fruto de las numerosas confrontaciones
bélicas que padecen Ciudad Rodrigo y su tierra en los siglos XIII y
XIV, resulta una clara polÃtica repobladora que da lugar a las
llamadas “cartas de vecindad”. En una de ellas, el rey Juan II
ordena, que cualquier vecino de Portugal que viniese a morar a
Ciudad Rodrigo y su tierra, quedarÃa exento de todo impuesto por 15
años. Y es aquà donde sale a relucir la chispa y agudeza de ingenio
que atesoráis por estas tierras, consecuencia del cual, en 1447 fue
necesario dictar una ordenanza en Ciudad Rodrigo, en los términos
siguientes: “No se otorgarán cartas de vecindad a aquellos vecinos
de la ciudad y su tierra que, por no pagar impuestos, se marchen a
vivir al reino de Portugal, para después retornar al cabo de un
tiempo y ganar la exención”-¡Vaya si eran listos!-.
Pero si la Guerra de Sucesión supuso cuatro años de continuas
cabalgadas de los portugueses por las tierras de Ciudad Rodrigo
arrasando y robando haciendas, no menos fatigas, sufrimientos y
calamidades trajeron los veintiocho años de duración de la Guerra de
la Restauración con Portugal. Valga como muestra que en el año 1643
Ãlvaro de Abrantes, gobernador de la Beira, atacó esta plaza
apoderándose de ella y entregándola a las llamas, aunque sin poder
rendir su castillo, por lo que se retiró a Alfayates, no sin antes
talar y arrasar la campiña y llevarse los ganados.
Tan sólo unos años después, el 12 de marzo de 1660, invaden los
portugueses el campo de Argañán con seis mil infantes y ochocientos
hombres a caballo. Esta vez sà cae el castillo de AlberguerÃa, que
permanece en manos portuguesas hasta el mes de julio de 1661, en que
lo recupera el duque de Osuna, recibiendo del rey orden de
restaurarlo inmediatamente.
Perdido de nuevo, por segunda vez, los ejércitos de la MonarquÃa lo
recuperan en el año 1664.
Todos estos hechos nos hablan de la gran importancia estratégica que
tuvo AlberguerÃa debido a su situación sobre la misma frontera y al
hecho de contar con castillo fortaleza para ejercer el control de la
misma, y de cuyo declive tenemos noticia a través del Catastro del
Marqués de la Ensenada (AlberguerÃa 1752), en el que se le define en
estado de ruina y bajo propiedad de Don Vicente Moctezuma, Conde de
Alba de Yeltes, Marqués de Cerralbo, Almarza y Flores Dávila.
En abril de 1949 fue declarado Bien de Interés Cultural.
Pero, como ya anticipé, es el momento de hacer el canto al pasado de
nuestro pueblo a través de las propias vivencias. Y asà empezaré por
deciros que uno de los más intensos recuerdos que almaceno en mi
memoria lejana, se refiere precisamente a uno de los primeros
veranos que pasé aquÃ, contando a penas tres años.
Todos los años en cuanto nos daban las vacaciones nos venÃamos a
AlberguerÃa. El verano significaba la ilusión y alegrÃa de poder
estar de nuevo con mis abuelos, tÃos y primos, y con un buen montón
de amigos con los que compartir un inagotable número de nuevas,
divertidas y más que arriesgadas experiencias. Venir al pueblo
significaba eso que tanto buscamos de mayores: libertad.
Aquà sentà la intensidad de la infancia, de la adolescencia, y de
una buena parte de mi juventud, bajo el calor de los seres queridos
y al amparo de los lazos familiares. Con cierta añoranza os digo que
la AlberguerÃa de aquel entonces era plenamente rural y se asomaba a
un campo cuya variedad de olores, sonidos y sensaciones han quedado
tan profundamente grabados en mi memoria, que su simple evocación me
retrotrae inmediatamente a las vivencias de aquellos felices años.
Frente a la enorme ciudad de donde venÃa, el Pueblo y sus gentes
eran algo próximo, inmediato, que casi se podÃa sentir como un ser
vivo.
AlberguerÃa me ofrecÃa en aquel entonces,..prados, canchales,
huertas y pinares, más una hermosa dehesa para correr y
disfrutar;â¦nidos con huevos cuya ubicación celosamente ocultaba;â¦
lagartos, bastardos, ranas y renacuajos;â¦mi primera jaula con
pajarillo que alimentar y cuidar, cual âTAMAGOCHIâ;â¦jugar a la
chirumba, a âla ollaâ, a âzorro, pico, zainaâ, a vistas, a guardias
y contrabandistas, a los coches con carrocerÃa de lata de sardinas y
ruedas de carrete, a moler tierra en las paredes de la calleja de mi
abuelo, a pastorear âbugallasâ entre âengarillasâ de paja y, como no
recordarlo, a los arcos que, con tanto esmero nos enseñó a hacer
Rogelio.
AlberguerÃa me invitaba entonces,â¦a ir a Escuela con una lata llena
de ascuas a modo de estufa;â¦a disfrutar del queso y de la leche de
la Ayuda Americana;â¦a montar en el carro;â¦a trillar;â¦a ver mallar;â¦a
hacer de tapón entre las piernas de los mayores para recoger la
parva;â¦a ver la trilladora de Nino;â¦a recoger los cuernos del
centeno;â¦a enrasar la media;â¦a atar los sacos de trigo;â¦a estorbar
en la escalera del âsobraoâ cuando subÃan los sacos, y a escaquearme
para evitar los picores de la paja durante el acarreo;â¦a ver
esquilar y poner âmorenoâ en los cortes;â¦a vendimiar y ver
prensar;â¦a montar en la yegua de mi tÃo Hipólito, gracias a mi tÃa
Tomasa;â¦a llevar las vacas en la burra, mejor que andando;â¦a vigilar
a la burra durante las 2000 vueltas que, por lo menos, duraba el
riego de la huerta, si no más, cuando coincidÃa que la pandilla te
estaba esperando; y⦠a qué seguir: Un sin fin de cosas más que
colmaron mi infancia y adolescencia de felices e inolvidables
momentos.
Con el paso del tiempo fueron ya otros los gozos y las sombras de
mis estancias en AlberguerÃa. Sabéis que el tiempo filtra y
dulcifica los recuerdos para que la vida y las cosas de nuestro
pasado, vistas a través de la nostalgia, nos parezcan mejor de lo
que en realidad fueron. De ahà aquello de que âCualquier tiempo
pasado fue mejorâ. Quizá por eso me parece imposible, improcedente e
incluso imprudente describir aquà tantos y tan buenos recuerdos como
acuden a mi mente. Me lo vais a perdonar.
Pero AlberguerÃa no es sólo pasado, sino también presente y futuro.
Es patente hoy que el envejecimiento y la despoblación, las
limitaciones administrativas, económicas y culturales, han venido
estrangulado los procesos de desarrollo y están aupando a estas
áreas de economÃa débil a enmarcarse entre las comarcas rurales que,
eufemÃsticamente llaman âdeprimidasâ. Pero creo que debemos y
podemos ser optimistas. La Comarca dispone de un amplio abanico de
soportes y oportunidades: diversas y contrastadas unidades
paisajÃsticas, producción de electricidad, alimentos de calidad,
rico patrimonio natural e histórico-artÃstico, identidad cultural,
etc. Pero, además, y como complemento a la posible solución que
supondrÃa la aplicación por parte de nuestros regidores de una
acertada polÃtica de desarrollo rural sostenible, enfocada a la
diversificación de las actividades económicas y sociales, en
AlberguerÃa tenemos mucho oxÃgeno, naturaleza, sol, paz y
tranquilidad para ofrecer a esa civilización venidera, que
necesariamente habrá de administrar su tiempo libre. ¡Seamos
optimistas!, aunque con el mazo dando.
Pero, ¿que serÃa de un pregón si de las fiestas no hablase?. Pues
eso, qué no serÃa tal. Hablemos pues de las fiestas. De ese retorno
a nuestras raÃces. De esa manifestación de nuestras señas de
identidad que, es aquÃ, en pueblos pequeños como el nuestro, donde
se pone de manifiesto el legado cultural y patrimonial que subyace
bajo un modesto programa de fiestas.
De las nuestras decÃa Casiano Sánchez Aires, hace ya más de un
siglo, en su libro âGEOGRAFÃA, HISTORICA Y ESTADÃSTICA DEL PARTIDO
JUDICIAL DE CIUDAD RODRIGOâ: âfiestas clásicas, la de Santiago y
Sta. Ana, ésta con ofertorio y aquella con bailables y una
touradinha. No suelen faltar puestos de golosinas, para tormento de
chiquillos embelesados. Acude numeroso gentÃo, no sólo de España
sino del Extranjero (Aldea de Ponte, Forcalhos, Aldea do Bispo, é de
outros muitos populos portuenses).El dÃa de Santa Ana llenan de
roscas los brazos de las andas colocadas en el Presbiterio; hecha la
festividad religiosa matutina con disparo de cohetes, procesión y
demás, celebrase por la tarde el Ofertorio, sacando la Santa á la
puerta de la Iglesia, y una vez terminado, procede el mayordomo en
presencia del Cura á la pública licitaciónâ
Creo que no puede quedar más claro el legado, el mantenimiento de la
tradición. Nadie dirÃa que no se trata de la descripción de la
fiesta del año pasado . Por eso, y aunque el mundo de hoy esté
marcado por lo que se conoce como el proceso de la globalización,
por el que los modelos económicos, sociales y culturales de carácter
mundial se imponen sobre los de carácter nacional o regional,
debemos luchar para que dicho proceso no incida negativamente en la
supervivencia y valoración de nuestras mejores tradiciones.
Las fiestas son un acontecimiento ritual, colectivo y cada vez menos
espontáneo, desafortunadamente, del que el hombre ha tenido
necesidad desde el principio de los tiempos. Las fiestas que tanta
ilusión han hecho siempre a los jóvenes y a los no tan jóvenes, nos
invitan a romper esa rutina que siempre amenaza con extender una
capa de moho sobre la vida. Nos invitan a romper la monotonÃa. Nos
colocan en una situación de confraternización, de relaciones
sociales igualitarias, espontáneas y cercanas. Nos colocan, en
definitiva, en una nueva y diferente realidad social.
¡Queridos familiares, amigos, vecinos y visitantes! ¡La fiesta
empieza ya! ¡Olvidemos lo cotidiano y, diferencias al margen,
unámonos todos para cantar, bailar y reÃr, dentro del mayor respeto
y cordialidad. Esa es la diversión que deberÃa manar abundantemente
en estas Fiestas de Santa Ana
Pero antes, y ya para finalizar, quisiera haceros partÃcipes de la
gran satisfacción que me ha producido haberme podido encontrar esta
noche, frente a frente, con este Pueblo de AlberguerÃa. Con la
AlberguerÃa de los mÃos, de los que son y de los que, aunque se
fueron, permanecen vivos en mi memoria. Mi mejor recuerdo para todos
ellos, pero⦠especialmente para mi madre. La AlberguerÃa de mis
amigos, de los que están y de los que se fueronâ¦.mi recuerdo para
vosotros. La AlberguerÃa de las mujeres y de los hombres que la
habitaron y habitan, la más profunda esencia de “lo humano”â¦.mi
evocación y homenaje para todos vosotros. ¡Este es mi pueblo!
Gracias por vuestra presencia y por la atención que me habéis
prestado.
Y ahora, gritad conmigo:
¡Viva Santa Ana!
¡Viva AlberguerÃa!
¡Vivan los Mayordomos, madrinas y padrinos!
¡Vivan sus fiestas!
La AlberguerÃa de Argañán, 25 de julio de 2006.
DICCIONARIO POPULAR ALBERGUERIA DE ARGAÑAN
4 de julio de 2008 por albergueria2DICCIONARIO DE ALBERGUERIA DE ARGAÃAN
A
ABATANAR: Dar una paliza
ABONDAR: Abundar.
ABURACAR: Hacer agujeros
ACAREADOR: Gañan que acompaña al mayoral o al pastor.
ACARPANTAR: Cansancio o pesadez para el trabajo
ACUELLAR: Quitar o cortar la lana del pescuezo de las ovejas.
ACUÃAR: 1. Cerrar los ojos. 2. Morir.
ACHIPERRES: 1. Trastos viejos. 2. Utensilios para ciertos oficios.
ADEVANAR: 1. Hacer ovillos de lana, hilo, etc… 2. Quitar bruscamente.
ADOBAR: Dar una paliza.(Aplicable a personas y animales) Ej. Lo adobo a palos.
AGARIMARSE: Protegerse del frio o del agua.
AHIJÃ: Bara con aguijón que usa el gañan.
AHORRAR: Dicese del animal que escurre la cabezada
ALABANCO: Persona áspera, rural, bruta. Tambien se aplica a caballerías.
ALBERCHIGO: Albaricoque.
ALBERO: Lugar cercano a la lumbre.
ALOMBAO: Tumbado. echado. Ej. Esta todo el dia alombao sin hacer nada
AMAGRAR: Marcar las ovejas despues de motilarlas para conocerlas.
AMOCHARSE: 1. Esconderse. 2. Agacharse. 3. Callarse; irse con las orejas gachas
AMOJO: Ubres de vacas, cabras y ovejas.
AMOSCAR: 1. Dicese de personas o animales que se alejan. 2. Enfadarse.
AMOSCAO: Enfadado
ANASTROS: Trastos viejos.
ANDANCIO: Enfermedad, dolencia, epidémia que afecta a muchos.
ANDORGA: 1. Vientre, bandujo. 2. Avariento.
ANDURRIALES: Parajes o terrenos de erial
AÑOSGARSE: Atragantarse.
AÑUSGARSE: Atragantarse.
AORZA: 1. Hambre. 2. Quedarse sin comida. Ej. No estuvo a la hora y se quedo aorza.
APAREJO: Ubres muy desarrolladas en cabras, vacas, ovejas.
APARENTE: Habilidoso.
APECHAR: Afrontar una dificultad.
APRISCO: Rebaño pequeño de ovejas de ordeño
APRISQUEÑAS: Ovejas de ordeño
ARRAPAZARSE: Apliquese a personas con pereza o desgana.
ARRENGARSE: Apliquese a personas o animales que se doblan con la carga.
ARRIPONCIO: Persona tarda o poco agil de movimiento.
ASNALES: Cestos altos mas anchos arriba y abajo y estrechos en el centro, para sujetarlos con soga a lomos de las caballerias.
ASÃNA: AsÃ.
ATRANCAO: Persona con apuros economicos.
AVIARSE: Darse prisa. Ej. Aviate que no llegamos.
B
BABIECA: Alelado, tonto.
BAGO: Uva separada del racimo
BALEO: Planta que amanojada se utilizaba en la limpieza domestica
BANDUJO: Estómago de los rumiantes
BARAÃA: Hilera de hierba que va dejando la guadaña.
BARBASCO: Envenenamiento de las aguas con torbisco, gordilobo, lechitrezna.
BARCEA: Hierbas duras para hacer escobas de barrer o esteras
BERRENDO: Manta, jerga, tapije que usa el pastor o el ganadero.
BERZAS: Persona muy bruta, no se entera de nada
BETIJO: Palo pequeño sujeto a los cuernos del cabrito y metido en su boca para vedarlo o impedir que mame.
BETIJÃN: Tacos de madera sobre y bajo la pertiga del carro para impedir que el yugo se mueva y a los cuales se sujeta el sobel.
BOCHINCHE: Enfado, malestar, enojo.
BRIENDAR: Acción de lanzar la paja al viento con el briendo a fin de separar la paja del grano, o introducirla en la pajera
BRIENDO: Instrumento de las eras para aventar la paja, de madera y parecido a una tornadera.
BOGALLA: agalla con picos que se forma en el roble.
BOGALLO: Diminutivo de bogalla. Se diferencia por ser más pequeño, no tiene picos ni aristas y es más duros. Se usa en los juegos de niños.
BOTIJÃN: Cantaro revestido de pez por dentro para contener vino.
BRUÃO: Ciruela silvestre.
BRUÃERO: Planta que da bruños.
BURACA: Agujero en la pared. 2. Portada de las pocilgas del campo.
BURACO: Agujero.
BUJERO: Agujero.
C
CABEZOS: Cabezadas. 2. Carne de la cabeza del cebon con su cuero.
CABIJA: Clavija para sujetar al yugo las varas, cabijales o cambizos.
CABIJALES: agujeros espaciados en la parte delantera del timon del arado o del cambizo de trilla para alargar o acortar el tiro.
CAMANDULAS: Aplicase a una persona correveidile que trae y lleva y cuentos.
CAMBIZO: Pertiga o timon unido en un extremo al peón de la trilla y el otro al yugo de la pareja.
CAÃIZO: Puerta de madera en forma de verja para encerrar el ganado en el campo. Uno junto a otro hasta formar un cerco.
CARDAR: Aplicase a la lana antes de hilarla. 2. Recibir o dar una paliza.
CASTAÃA: Organo sexual de la hembra.
CHAFULLA: Enredo, embrollo, embuste.
CHAFULLAS: Persona habilidos en enredos y embustes.
CHAFULLERO: El que practica la chafulla.
CHAPALLO: Lodo ralo y abundante qe se forma en las calles.
CHARPAZO: Golpe fuerte de agua.
CHEIRA: 1. navaja. 2. azuzar la lumbre. Ej. Dale cheira.
CHIRUMBA: Juego de niños.
CHISCAR: Prender fuego al mechero de yesca o las cerilla.
CHISQUERO: Encendedor, normalmente de piedra y mecha.
CHISPO: Trozo pequeño.
CHISPO: Un poco bebido.
CHOCHOS: Altramuces.
CHOTO: zurdo.
CINCHAO: Cerdo con banda blanca en la cruz.
CIRRIBURRI: Revoltijo de cosas, mezcolanza, enredos, jaleo. Ej. Se armo el cirriburri.
CISCAR: 1.Incordiar, molestar. 2. Defecar. 3. diarrea en los animales.
CONCALECERSE: Ponerse la carne caliente a punto de estropearse.
CONDUMIO: Almuerzo, alimento, comida. Ej. Llegó el criado con el condumio.
CORROBLA: Reunion alegre seguida de buena comida, merienda y baile.
COSCURRO: pedazo de pan con mucha corteza.
CUADRILES: Parte alta de las caderas.
CUCO: Hombre listo y poco trabajador.
CUNDIR: Sazonar o aderezar las comidas, sobre todo la verdura. 2. Abundar.
D
DEDILES: Dedales de cuero o piel para proteger los dedos de la hoz.
DEVENTAL: Bolso que llevaban las mujeres debajo del mandil.
DESATRAÃAR: Desenredar la cabellera de la mujer.
E
ENBAER: Perder el tiempo. Entretenerse.
EMBASBARCAR (EMBARBASCAR): Envenenar las aguas con torvisco, gordilobo,
EMBELGA: Conjunto de surcos que el sembrador abarca de un lanzamiento de grano.
EMBERRONARSE: 1. Echar los animales espumarajo o “berron” por la boca. 2. Emberincharse, encoraginarse.
EMBOCAO: Vino que ha quedado algo dulce.
EMBUDE: Planta cuyos tuberculos al quedar al descubierto en arroyos o fuentes y ser comidos por rumiantes les produce la muerte.
EMPELLOSO: Persona, niño sobre todo, enfermo que molesta mucho.
EMPERRENGARSE: obstinarse y ofuscarse en algo.
EMPOTRICARSE: enfadarse.
EMPUNTAR: Despedir, alejar de uno, distanciar.
ENCÃ: En casa de…
ENCALCAR: Apretar con los pies la mies, la paja
ENCALLAR: Entrecocer las tripas y callos.
ENCASCAR: Sentir dentera al comer una fruta verde.
ENCENDERAO: persona que corre muy veloz o desaforado.
ENFOSCARSE: Esconderse. 2. Taparse mucho en la cama.
ENFUSAR: hacer chorizo o embutidos con las cuernas.
ENGARAÃADO (ESTAR): Muerto de frio.
ENGORRAS: Especie de polainas de paño que usaban las mujeres en el invierno para salir al campo.
ENGORRAR. Entretener. Hacer perder el tiempo.
ENGORRO: contratiempo.
ENREDAR: Jugar o dar guerra los niños.
ENREJA: Vara del gañan que lleva por un lado aguijon y por el otro una media luna de hierro para deshacer terrones.
ENROSCAR: Enrollarse. 2. matar rapidamente la caza.
ENTENAO: Hijo de uno solo de los dos conyuges.
ENTOÃAR: Tapar, cubrir. Sobre todo con paja.
ENTREQUEDENQUE: Pesado en la conversación.
ENVUELZA: Porcion que cabe o se echa en las manos en forma concava.
ENZONGAR: Animar a uno para que le ayude o acompañe.
ESCALDAR: Hablar con aspereza.
ESCALDAO: Comida para cerdos a base de patatas, berzas mezcladas con agua y harina.
ESCAMOCHAR: 1. Limpiar lenguas o bandujos con agua caliente. 2. Limpiar arboles de ramas inutiles. 3. Deshacerse de uno que es molesto
ESCAMOCHAR: Corte de pelo mal hecho.
ESCAMOCHE: Abundancia de suspenso en examenes.
ESCANGALLARSE: Reirse estrepitosamente.
ESCARNACHARSE: Tener las piernas muy abiertas. 2. Montado a horcajadas en las caballerÃas
ESCARRABUJAR: Mover la lumbre obrasero para dar calor.
ESCOBAS: Retamas
ESCRIÃA: Recipiente de paja, lino o esparto para pienso del ganado.
ESCRIÃA: Recipiente donde se mondan las patatas.
ESCUAJARINGARSE: Mondarse de risa.
ESCOTAR: Ahorrar, a partes iguales.
ESGANCHAR: Rajar, romper, rasgar.
ESGARRANCHAR: Subir a un arbol o pared. El arbol partirlo en dos de arriba a bajo.
ESGARRANCHINA: Pajaro muy pequeño que trepa arbol arriba.
ESGARRUMBAR: Derribar, demoler, venirse abajo una pared.
ESMOCHAR: Perder un cuerno.
ESMOCHAR: Cortarle todoas las ramas a un arbol.
ENTENAO: Hijo de uno solo de los conyuges.
ESPIGAR: Recoger las espigas que dejan los segadores en los surcos al segar.
ESPERRIAR: mojar con agua expelida de la boca o sacudiendola con un palo a una persona.
ESPERRIAGAR: idem.
ESPANTRAJAR: Estorbar. Ponerse en medio.
ESPITERAR: Hacer o causar heridas en la cabeza.
ESQUILAR: Cortar el pelo a las ovejas y caballerias
ESTORNIJA: Clavo del eje del carro que impide salirse la rueda
F
FANFARRIA: Estupidez, altaneria.
FLORETA: Especie de dulce hecho con huevos, azucar y harina.
FLORETERO: Molde para hacer floretas.
FOSCO: Paraje tupido de maleza.
FRASCA: Epidemia. 2. Aplicase tambien a personas de mala calaña.
FURRIONA: Comilona.
FULERO: Persona poco fiable.
G
GACHO: Res que tiene un cuerno mas bajo que el otro. 2. Zurdo
GAFA: Especie de mareo en las vacas que se quitaban sangrandolas por las orejas.
GAJÃ.(la) Entrepierna. Se usa siempre con el articulo.
GÃLBANA: Guisante.
GALBANA: Desgana, pereza.
GALLEGO: Viento que sopla del Noroeste.
GAMONEAR: Mordisquear el ganado las puntas de retamas y hierbas.
GANDUMBA: (O) Gandul, holgazán.
GANGA: Persona de poca formalidad. 2. cosa sobrevalorada.
GARAÃA: Persona con frio.
GARGANTÃN: Avariento, que desea que todo fuera suyo.
GARRAPO: Cerdo pequeño. Persona sucia.
GAVIA: Zanja, hoyo cuadrangular para poner el majuelo de la vid. En los pozos para dar mas caudal al mismo.
GAVILLA: Conjunto de manadas de mies.
GAZUZA: Hambre, apetito.
AVILLERO: Manadas de mies en hilera.
GRILLAO: Necio, insensato, loco.
H
HORNIJA: Escobas o piornos para el horno.
I
INVERNIZA: Agua persistente bien caida.
J
JAQUETON: Joven fornido, elegante y apuesto.
JARAMAGA: retama, trozo de leña para pasto del ganado o para el fuego.
JARAMAGO: Hierba silvestre que se cria en el sembrado, muy apreciado por el ganado.
JARAMASQUIAR: Mordiscar la garamaga.
JERA: Trabajo de un dia. 2. Destrozo causado en alguna cosa.
JICARA: 1. aislador en postes electricos. 2. Taza pequeña para beber. 3. Moza agraciada de poca estatura.
JINCAR: Matar con rapidez la caza. 2. Poner la zancadilla. 3. Clavar.
JINCAO: Juego de niños que consiste en clavar palos afilados en el suelo.
JIPIAR: Ladrido especial del perro al conseguir la caza.
JUSTA: Cierta hierba en el agua. 2. Correa que sujeta los calzones.
JUMENTO: Hombre bruto de poco valer. Burro.
K
L
LAGUMAN: Holgazan, gandul.
LECHONA: Cerda que esta cirando. 2. Mujer sucia.
LISCA: Caspa en el pelo.
LIVIANOS: Pulmones.
LL
M
MANADA: Porcion de mies que se sujeta con una mano.
MANIJERO: El que encabeza la mies en la siega.
MANOJO: Haz de mies.
MANOJERO: el que da los haces al del carro.
MANTA DE ABAJO: La mujer.
MARABAJA: Desperdicio de leñas o retamas.
MARAOJO: Plantas tiernas de los cereales.
MARECERSE: Ser cubierta la oveja por el marón. Amarecerse.(Cubrirse)
MANGANILLON: Flojallon, desgarbado.
MEDIANA: Coyunda mas corta que sujeta el yugo al barzon.
MELON: Hombre de poco caletre.
MESTRANZA(o):Sucio, desaliñado, asqueroso.
MEZUCA: Mezucon. Metomentodo, entrometido.
MOCEÃA (morceña): Chispa que salta de la lumbre.
MOJAINA: navajazo, cuchillada.
MONDAR: Limpiar pozos o charcar.
MONDARSE: Reirse estrepitosamente.
MONDAS: Desperdicios de la hembra. 2. Placenta en mamÃferos.
MOCHO: Res a la que le falta un cuerno.
MORROTROCO: Tozudo, testarudo.
MORTERO: Hombre rudo, bruto.
MOSCAR: Correr muy rapido las vacas al ser picadas por la mosca. Amoscar.
MOSQUETE: Golpe suave en el cuello de los niños. colleja.
MOSCO: Golpe suave en la cara.
MOSTRENCO: Hombre rudo y poco lúcido.
MOTILA: Esquilada de las ovejas.
N
Ã
ÃOÃA: Niña, joven, mujer apocada.
ÃOÃO: idem, niños.
O
OLIVAR: Podar, cortar las ramas.
P
PARRÃ: De piernas arqueadas. Dicese de vaca con los cuernos muy abiertos
PAVIENCO: Necio, estupido
PECHAR: Cerrar la puesta con llave.
PEGAR: Embestir las reses. 2. Castigar de varios modos.
PATE: hoyito en forma de pisada donde se ponia el pie en el juego de la barra.
PEÃISCAR: Pellizcar.
PEÃISCO: Pellizco.
PELAJE: Calidad de una persona por su vestido o apariencia.
PEON: Barra en la parte delantera del trillo en la que se encaja el cambizo.
PESCO: Pescozon.
PERIÃAN: Jovial, divertido. 2. Truhán, vividor.
PICAO: vino avinagrado y acido.
PICAR: Botar mal la pelota o dar en las salgas o en la raya.
PINCHO: Hombre compuesto y amanerado. 2. Que va muy tieso a caballo.
PITORRA: Vaca cornialta.
PITORRA: Defecación en la calle
PITORRA: Lugar en la MIES que el arado no tapaba.
PITERA: Herida en la cabeza.
PICIA: Destrozo, mala faena, jarana, daño.
PIJOTERO: embustero, malicioso.
PITANZA: Comida.
PINGAR: Sembrar garbanzos o leguminosas de uno en uno. 2. mancharse la ropa.
PINGO: Mujer ligera y casquivana.
PONTONES: Piedras hincadas en los arroyos o regatos para pasar al otro lado saltando por ellas.
POTRICA: Chispa que salta de la lumbre. 2. Niña-joven enfadada.
POTRO: Armazon de piedras o maderas donde se meten las reses para herrarlas.
Q
QUIRIES: aplicase al tiempo por adaptacion y se entiende cuando se tarda mucho en un acto.
R
RAMON: Ramas de arboles para que coma el ganado en tiempo seco o cuadno carece de pastos.
RAMONEAR: Comer ramon el ganado. 2. Mordisquear sin detenerse.
REBADAN. ayudante del pastor, zagal.
REBOJO:trozo de pan sobrante en comidas o meriendas.
REBUJON: Rollo hecho con centro de callos y alrededor tripas.
RECENCIO: vientecillo fresco en los amaneceres o crepusculos.
RECENTAL: Cordero lechal. 2.Niño benjamin de la familia.
RENGUE: Navaja, daga.
REGAJO: Planta tierna de invierno-primavera para ensalada.
RENCALLO: buey mal castrado.
RENGAR. Pegar a uno en los lomos hasta doblar el espinazo.
REGUETAR: Eructar.
REGUETO (reguetro): Eructo.
REN:Comida verde de cereales para el ganado. Herren
RENAR: Dar ren al ganado.
REPIZAR: Morder las puntas de retamas , hierbas o arbustos.
RES: Conjunto de ocho a diez ovejas por el cual se daba de comer un dia al pastor. Se tenia derecho a un dia de ordeño y a una noche de estiercol.
RESCAÃO: Corteza del borde del pan.
RESOLGAR: Respiracion con ruido o con dificultad. 2. Apurar exageradamente.
REVALLAR: Desperezarse el ganado de amarizo.
REVENTON: Brote de agua en un llano o prado. 2. Camino pendiente
RETEL: trampa o garlito para coger cangrejos.
RIENGA: Parte o zona junto a los riñones.
RISPIAR: Encender. 2. Robar.
S
SAMPEDRO: Hacer…dejar al amo.
SANSIROLE: Bobalicon, inepto, apocado.
SANSIROLE TRES CUARTOS: Lo mismo, no llega al completo de persona.
SANTERO: Cebon pequeño que se mataba por los santos.
SENARA: Terreno de mala calidad, lleno de rematas y malezas.
SOBAQUILLO: golpe que se le da a la pelota haciendo girar el brazo sobre el sobaco.
SOBERVIENTA: Racha de aire fortisimo.
SOBEO: Coyunda doble que sujeta el yugo a la pertiga del carro.
T
TABARNERA: Carraleja.
TAJARRA. Tira ancha de lona o baqueta que pasando por las ancas de la caballeria sujeta la albarda para que no se vaya hacia adelante
TANQUE: Escuerzo. 2. Hombre bajo y muy grueso.
TARABILLA: Carraca. 2. Mujer locuaz y muy habladora , que habla con mucha rapidez.
TONTA. Mano izquierda
TORAL. Espacio libre en los pueblos. Rodeado de casas por dos o tres lados.
TORNADERA: Horquilla de hierro con varias puntas para labores en el campo o establos
TUNDIA: Paliza.
TUNDIAR: pegar, Golpear.
TURNIAR: Bramar.
TRANCA: borrachera. 2. Palo grueso que se pone detras de las puertas para asegurar el cierre.
U
UÃIR: Uncir la pareja.
V
VADO: Parte baja entre surcos.
VANDAL: Vientre lleno o muy abultado en el ganado.
VASITO: Pileta hecha en las lastras en que para el agua del manantial.
VIDRIERAS: anteojos.
VIRUGIS: Recencio, Frio intenso.
VIOLERO: Mosquito grande que pica mucho en verano
ENCEJO: Cañas de mies con sus espigas para atar el manojo.
X
Y
YELDA: Parte de la masa fermentada que se reserva para hacer el hurmiento.
YELDO(A) Pan suficientemente fermentado para meter al horno. 2. Comida atrasada.
Z
ZACHO: Azadon.
ZANCÃ: Paso largo de persona alta y agil.
ZACHAR: Cavar con el zacho.
ZANGABURRA: Cigueñal, para sacar agua pozos y riberas
ZANGARRIN: Mosquito.
ZANGARRONES: Mozos.
ZARANDA: Criba hecha con cuero y de agujeros redondos.
ZARATAN: Ultimo de la manada.
ZARABATEAR: Hablar con dificultad.
ZARABATO: Persona con dificultad en la lengua para hablar.
ZARRAPASTROSO: Desaliñado, sucio.
ZOCAÃO: Trozo de pan.
ZUMBAR: golpear
ZUMBIAR: Meter ruido los mosquitos o el viento.
ZURRARSE: Diarrea.
TERMINA LA SAGA DE LOS LANCHAS?
11 de febrero de 2008 por albergueria2El dia 7 de febrero, ha fallecido, SANTIAGA LANCHAS GONZALEZ, esposa del que fue durante muchos años el tomador de pelo del pueblo, RAFAEL.
Con el fallecimiento de Santiaga, hermana de los “LANCHAS”, y por consiguiente de JULIANA, que por desgracia, tambien se encuentra en una situacion de salud, muy precaria y que amenaza con dejarnos, para siempre, y que se llevaria a las dos mujeres mas longevas del pueblo. JULIANA, si Dios, la retiene un poquito, pasaria la frontera, de los 100 años, como tantas veces la frontera de Portugal. Tambien esperamos que esta la pase.
Desde este BLOG deseamos a familiares de las LANCHAS que sobre-lleven la situacion y que aunque nos falte una, las proximas fiestas puedan volver a salir en la TV.
ALBERGUERIA TELEVISION
EL CEMENTERIO SE AGRANDA
10 de febrero de 2008 por albergueria2Desde este otoño se vienen realizando obras en el cementerio de Albergueria de Argañan, para ampliar el numero de fosas y tambien agrandar el espacio para “nichos”. Hasta que en el mes de octubre, mas o menos, Fomento, paralizo las obras porque afectaban a los margenes de la carretera y por tanto, la ampliacion del cementerio no se podia realizar en la esquina superior al acercarse a la carretera SA 200 (Salamanca-Portugal).
Parece ser que los problemas se han solventado y el cementerio, por lo que respecta a la ubicacion de los nichos, quedara finalizado y resta el cerrar la parte que esta mas proxima a la carretera (esquina de arriba). que posiblemente haya que hacer, en lugar de un rectangulo, ir en forma de trapecio.